BOLSA INMOBILIARIA

DECÁLOGO DEL VALUADOR

1.- Cimentaré mi reputación en la honradez, laboriosidad y capacidad
técnica profesional, observando las normas de ética más elevadas en
todos mis actos, así como el debido decoro e integridad en mi vida
social, familiar y profesional.

2.- Tengo la obligación de contribuir al enaltecimiento de la profesión,
actuando con probidad y buena fe, cumpliendo con las normas del
derecho vigente.

3.- No aceptaré la ejecución de un avalúo fuera de mi especialidad sin
solicitar el asesoramiento óptimo correspondiente.

4.- No aceptaré la elaboración de avalúos, cuando se presenten nexos de
parentesco, beneficio personal, o que tenga un interés pasado,
presente o futuro sobre el bien, manifestando que hay conflicto de
intereses.

5.- Seré veraz con respecto a lo que veo y siento, de acuerdo con mis
conocimientos, sensibilidad, experiencia y entendimiento, en el
momento de efectuar la valuación y no aceptaré influencias
extrañas, presiones ni remuneraciones que hagan variar mi razonamiento,
sosteniendo un criterio libre e imparcial, sin excepción de ninguna
especie.

6.- Lucharé por la independencia profesional y económica del valuador,
para que mi juicio en los avalúos sea imparcial y justo.

7.- No perjudicaré a un colega en su reputación o competencia, ni
interferiré en los trabajos del mismo.

8.- Limitaré mi publicidad en forma digna y responsable, exclusivamente
a la expresión de mi actividad profesional de valuador, no
involucrando otras actividades.

9.- Los honorarios que fije para el pago de mis servicios como valuador,
serán en todo caso justos, racionales y equitativos.

10.- La violación de cualquiera de estos preceptos, que sea la sociedad
quien me lo demande.



Nota: Adaptado del Código de Etica
Profesional del Valuador, en el
boletín No. 2 de León, Gto.